Noticias en Salud Mental

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

Adictos a la comida chatarra

Por Ricardo Gómez Vecchio

¿Hay comidas que sean más adictivas que otras? Según parece sí, la denominada comida chatarra, con alto nivel de grasas y calorías, sería más adictiva. Además, la compulsión a comer en exceso, que es el camino a la obesidad, estaría sujeta al mismo mecanismo biológico que opera en la adicción a las drogas. Estas son las conclusiones de un reciente trabajo publicado en Nature Neuroscience por científicos de la Universidad de Florida, en los Estados Unidos.

La alimentación, tanto en los animales como en los seres humanos, está influenciada por los estímulos de placer y recompensa que envían centros cerebrales específicos cuando se ingiere comida. Se trata de un mecanismo poderoso que motiva el comportamiento que lleva a alimentarse. Pero aún no se conoce muy claramente cómo ese mecanismo puede contribuir a la obesidad.

En el trabajo de investigación que hicieron con animales de laboratorio, los científicos estadounidenses mostraron que cuando los centros de placer del cerebro se vuelven menos sensibles, los animales desarrollan rápidamente el hábito compulsivo de comer en exceso cantidades crecientes de alimentos con alto contenido de calorías y alto contenido en grasa, hasta llegar a la obesidad.

Según se conoce, una parte del cerebro que tiene influencia sobre la alimentación es el cuerpo estriado. Se trata de una masa de sustancia gris y blanca situada frente al tálamo en cada hemisferio cerebral. En los humanos el cuerpo estriado es activado por estímulos asociados con la recompensa, y también por estímulos aversivos, nuevos, inesperados o intensos. En esto intervienen los receptores de dopamina, un neurotrasmisor que tiene muchas funciones en el cerebro, incluyendo papeles importantes en el comportamiento y la cognición, la actividad motora, la motivación y la recompensa, la regulación de la producción de leche, el sueño, el humor, la atención, y el aprendizaje.

 

Recientemente se ha demostrado que la activación del cuerpo estriado en respuesta a alimentos muy apetecibles está algo disminuida en las personas obesas en relación con las delgadas. Y los científicos piensan que el déficit en este proceso de recompensa cerebral puede ser un factor importante para el desarrollo de la obesidad. Es decir, los individuos obesos comerían compulsivamente alimentos apetecibles para compensar su menor sensibilidad a los estímulos de recompensa provenientes de esa región cerebral.

 

No obstante, no está claro aún si ese déficit sería algo constitutivo de la persona que precedería a la obesidad, o si el consumo excesivo de alimentos apetecibles produciría luego una disfunción en el sistema de recompensa.

 

Una característica de las personas con sobrepeso y obesas es que continúan comiendo a pesar que de conocen las consecuencias negativas que esto tiene para su salud. Muchos individuos con sobrepeso expresan su deseo de controlarse, pero aunque luchan por regular lo que ingieren, consumen más calorías de las que necesitan reponer. En este sentido, el desarrollo de un comportamiento alimenticio insensible a las señales negativas es análogo al comportamiento compulsivo respecto al consumo de drogas.

 

En su investigación, los científicos de la Universidad de Florida estudiaron cómo afectaba el acceso extenso a una dieta apetecible alta en grasas la sensitividad del sistema cerebral de recompensa en ratas de laboratorio. También examinaron el vínculo entre

la desregulación inducida de la dieta y la emergencia de la búsqueda compulsiva de comida. Y por último, el rol que tenían los receptores de dopamina del cuerpo estriado sobre estas respuestas adictivas del comportamiento.

 

Los resultados indicaron que una sobreestimulación de los sistemas cerebrales de recompensa a través de un consumo excesivo de alimentos apetecibles de alto contenido energético, características propias de la comida chatarra, inducen un profundo estado de hiposensibilidad a los estímulos de recompensa y desarrollan el comer compulsivamente.

 

Según los investigadores, esas respuestas de comportamiento en las ratas obesas probablemente provienen del déficit que induce ese tipo de dieta en las señales del núcleo estriado relacionadas con los receptores de dopamina.

 

El excesivo consumo de drogas también produce un efecto de disminución de la densidad de los receptores de dopamina en el núcleo estriado, e induce un profundo estado de hipofuncionamiento del sistema de recompensa cerebral que dispara la emergencia del comportamiento compulsivo. En tal sentido, el hallazgo de los científicos de la Universidad de Florida apoya también suposiciones de trabajos anteriores: la obesidad y la adicción a las drogas surgirían de respuestas neuroadaptativas similares relacionadas con los circuitos de recompensa cerebrales.

 

 

 

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9 de noviembre de 2010 - Posted by | SALUD

2 comentarios »

  1. Estimado Alberto, muchas gracias por su comentario que es en sí mismo un artículo. Muy interesante. Saludos, Ricardo

    Comentario por rgvecchio | 13 de abril de 2012

  2. Dr Ricardo Gçomez Vecchio:
    Con agrado una vez más nos encontramos intercambiando opiniones sobre temas tan apasionantes, y éste en particular.
    Considero que es importante aclarar que las personas obesas lo son, no tanto por consumir comidas y alimentos naturales, como por ejemplo frutas y verduras sobre todo no procesadas ni empacadas industrialmente, sino todo lo contrario, por consumir la famosa comida “chatarra” con altos contenidos calóricos; de grasas saturadas y los infaltables saborizantes y endulcorantes artificiales junto con los preservativos químicos a base de sodio y los glutamatos monosódicos sobre los que se ha establecido la afectada insidencia adictiva en las personas propensas a desequilibrios homeostáticos sobre todo en los niveles sodio-potacio (cargas electrolíticas negativas celulares mayores) desarrollando durante el proceso metabólico deficiencias en la producción de ATP (adecino-tri-fosfato) que conlleva, según pruebas de laboratorio, a las consabidas y ansiosas e involuntarias bulimias.

    A continuación ofrezco un resumen de lo investigado en concreto sobre el
    GLUTAMATO MONOSÓDICO el lento veneno (E-621) para nuestra Familia y nosotros, que la próspera industria de los mal llamados alimentos y que con fines exclusivamente utilitarios y sin importarle la salud de la gente, con la complicidad de las autoridades de higiene y de alimentos del mundo entero, vienen incorporando grandes cantidades de dicho veneno, fuera de otros tantos como lo colorantes artificiales y sulfitos de azúcares, que lenta pero vorazmente viene envenenando a nuestras gentes practicamente desde la cuna, por no decir, desde el vientre materno:

    El GMS es un veneno lento . El envenenamiento lento del GMS se oculta detrás de 25 nombres o más, tales como “saborizante natural”. El GMS está también en las marcas de Café de Tim Horton y otras similares
    .
    Me preguntaba si pudiera haber un químico actual causando la epidemia masiva de obesidad y lo mismo se preguntaba , John Erb. El era investigador asistente en la Universidad de Waterloo en Ontario, Canadá y pasó varios años trabajando para el gobierno. Hizo un asombroso descubrimiento mientras recorría las revistas científicas para un libro que estaba escribiendo “El Lento Envenenamiento de América“.
    En cientos de estudios en todo el mundo, los científicos estaban creando ratones y ratas obesas para usar en estudios y pruebas de dietas o diabetes. Ninguna raza de ratas o ratones es obesa por naturaleza, así que los científicos los crearon. Hicieron a estas criaturas mórbidamente obesas al inyectarlas con GMS recién nacidas. El GMS triplica la cantidad de insulina que el páncreas crea, causando que las ratas (¿y los humanos?) se tornen obesos. Hasta tienen un título para los roedores gordos que crean: “Ratas tratadas con GMS”.
    Me sentí también impactado. Fui a mi cocina para revisar las alacenas y el refrigerador. El GMS estaba en todo: Las sopas Campbell, los Doritos , las patatas fritas saborizadas de Lays, las hamburguesas de Betty Crocker, las salsas enlatadas de Heinz, las comidas preparadas congeladas , aderezos para ensaladas de Kraft, especialmente las “saludables bajas en grasas“. Los artículos que no marcaban el GMS en las etiquetas tenían algo llamado “Proteína Vegetal Hidrolizada”, que es solamente otro nombre para el Glutamato Monosódico.
    Era chocante ver cuántos de los productos con que alimentamos a nuestros niños cada día, están llenos de esta sustancia. Esconden el GMS bajo muchos nombres diferentes a fin de engañar a quienes leen cuidadosamente la lista de ingredientes, para que no puedan encontrarlo. (Otros nombres para el GMS “Accent”, “Aginomoto”, “Suavizante Natural de Carnes” etc.)
    Pero eso no es todo. Cuando nuestra familia salía a comer, empezamos a preguntar en los restaurantes qué artículos en el menú tenían GMS. Los empleados, aún los gerentes, juraban que ellos no usaban GMS. Pero cuando les pedimos la lista de ingredientes que nos proporcionaron, encontrábamos seguramente suficiente GMS y Proteína Vegetal Hidrolizada en todos lados. Burger King, McDonalds, Wend’s, Taco Bell , cada restaurante , hasta los que no son de comida rápida como TGIF, Chilis, Applebees y Denny’ s usaban GMS en abundancia. Kentucky Fried Chicken resultó el PEOR trasgresor.
    El GMS estaba en todos los platillos de pollo, en los aderezos de las ensaladas y salsas. No era de extrañar que me encantara comer la cubierta de la piel, ya que su especia secreta era ¡GMS!
    ¿Por qué se encuentra el GMS en tantos alimentos que comemos? ¿Es un preservativo o una vitamina? No es así, de acuerdo con mi amigo John. En el libro que él escribió, una revelación sobre la industria de alimentos adictivos llamado “El Lento Envenenamiento de Américo”, él dice que el GMS se añade a la comida por el efecto adictivo que tiene sobre el cuerpo humano : http://www.spofamerica.com
    Hasta la propaganda en la red patrocinada por los fabricantes de alimentos del grupo lobby que apoya el GMS en http://www.msgfactscom/facts/msgfact12.html explica que la razón por la cual lo añaden a la comida es para hacer que la gente coma más.
    Un estudio de personas mayores mostró que la gente come más de las comidas a las cuales se les añade. La Asociación Glutamato del grupo lobby dice que comer más beneficia a los ancianos pero ¿qué hace para el resto de nosotros?
    “A qué no puedes comer solo una “, toma ahora un significado totalmente nuevo en lo que respecta al GMS. ¿Y nos preguntamos por qué la nación tiene sobre peso? Los mismos fabricantes del GMS admiten que vuelve adictas a laspersonas hacia sus productos. Hace que la gente elija sus productos sobre otros y hace que la gente coma más de eso de lo que haría si no tuviera GMS añadido.
    No solamente está probado científicamente que el GMS causa obesidad, sino que es ¡una sustancia adictiva! Y CAUSA ENVENENAMIENTO!!! Desde su introducción en el abastecimiento de alimentos en América hace cincuenta años, el GMS se ha añadido en mayores y mayores dosis a los alimentos pre-empacados, sopas y alimentos rápidos que nos sentimos tentados a comer cada día. La FDA no ha puesto límites sobre la cantidad que puede añadirse a la comida. Ellos alegan que es seguro comerlo en cualquier cantidad. ¿Cómo pueden alegar que es seguro cuando hay cientos de estudios científicos con títulos como éstos?
    Lesión hipotálamica inducida por inyección de glutamato monosódico en períodos de lactancia y desarrollo subsecuente de la obesidad. Tanaka K. Shimada M. Nakao K., Kusumoki Exp Neurol 1978 Oct.
    Sí, el último estudio no fue un error de tipografía. FUE escrito en 1978. ¡Tanto la “comunidad de investigación médica” como “los fabricantes de alimentos” han sabido los efectos colaterales durante décadas! Muchos más estudios mencionados en el libro de John Erb relacionados con el GMS y la Diabetes, Migrañas y dolores de cabeza, Autismo, ADHD y hasta Alzheimer.
    ¿Pero qué podemos hacer para que los fabricantes de alimentos dejen de poner el “engordador” y adictivo GMS en nuestros alimentos y dejen de causar la epidemia de obesidad que ahora estamos viendo?
    Aún cuando uno lee esto, G.W.Bush y sus compañías partidarias están impulsando un Escrito a través del Congreso llamado la “Acto de la Responsabilidad Personal en el Consumo de Alimentos”, también conocido como el “Decreto de las Hamburguesas con Queso”, esta ley barredora prohíbe a cualquiera demandar a los fabricantes, vendedores y distribuidores de alimentos. Aún si resulta que ellos con todo propósito añadan un adictivo químico a sus alimentos.
    Hace varios meses, John Erb llevó su libro y sus preocupaciones a uno de los más altos oficiales de la salud del gobierno en Canadá. Mientras estaba sentado en la oficina de Gobierno, el oficial le dijo “Claro que sé lo malo que es el GMS, ¡yo no tocaría esa sustancia!” Pero ese alto oficial del gobierno se negó a decirle al público lo que él sabía.
    Los grandes medios no desean decirle al público tampoco, temiendo demandas legales con sus publicistas. Parece que la caída de la industria de los alimentos rápidos puede dañar su margen de utilidad. Los productores de alimentos y restaurantes han estado convirtiéndonos en adictos a sus productos durante años y ahora nosotros estamos pagando el precio. Nuestros niños no deberían ser maldecidos con la obesidad causada por un aditivo adictivo de los alimentos. ¿Pero qué puedo yo hacer? ¡Solamente soy una voz! ¿ Qué puedo hacer para dejar de envenenar a nuestros niños mientras nuestros gobiernos están asegurando protección financiera para la industria que nos está envenenando?
    Si tú eres uno de los pocos que todavía cree que el GMS es bueno para nosotros y no crees lo que John Erb tiene que decir, míralo por ti mismo. Busca la Biblioteca Nacional de Medicina en http://www.pubmed.com teclea las palabras Obesidad GMS y lee unos pocos de los 115 estudios médicos que ahí aparecen.
    Nosotros, el público, no deseamos ser ratas en un experimento gigante y nosotros no aprobamos los alimentos que nos convierten en una nación de obesos, letárgicos, borregos adictos, alimentados por la línea del fondo de la industria alimenticia, mientras esperamos un trasplante de corazón, una amputación inducida por la diabetes, ceguera o cualquier otro desorden que amenace la vida, inducida por la obesidad. Con tu ayuda podemos poner un final a este envenenamiento. Ház tu parte en enviar este mensaje de palabra, por correo electrónico o al distribuir impresiones a todos tus amigos por todo el mundo y detén este “Lento Envenenamiento de la Humanidad” por la industria de alimentos empacados.
    NOTICIAS :: GLUTAMATO MONOSODICO ¡VENENO PARA NUESTROS HIJOS Y FAMILIAS!;
    Cordialmente,

    CARLOS ALBERTO CASTELBLANCO, D.M. HOM,.PS.

    Comentario por psiquissoma | 13 de abril de 2012


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