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El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES CORRENTINOS

Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste encontró en alumnos de una escuela técnica de Corrientes altos índices de depresión, hasta un 65% de alumnos con sintomatología depresiva. Además se hallaron factores de riesgo como consumo de alcohol, sustancias tóxicas y conducta violenta. Un estudio similar realizado en una escuela de la periferia, casi rural, arroja indicadores similares.

(Por José Goretta – UNNE)Actualmente se reconoce a la depresión como uno de loscorrientes.jpg principales trastornos psiquiátricos y un problema de salud mental en adolescentes. La depresión es una enfermedad crónica y recurrente. Según estudios internacionales, se estima que está presente en un 5% de los adolescentes en cualquier momento. Los años de crecimiento pueden ser tiempos de confusión, caprichos y exceso de sensibilidad, considerándolos años de rebeldía.

Con el objeto de determinar la prevalencia de rasgos de depresión en adolescentes que asisten al Polimodal se realizó un trabajo psicométrico en un universo de estudio compuesto por 60 adolescentes que asisten al tercero, cuarto, quinto y sexto año de un establecimiento educacional técnico de la Ciudad de Corrientes.

Con el consentimiento de las autoridades educacionales se obtuvieron los datos de los alumnos. Se realizó la encuesta un día fijado y en forma anónima. El estudio fue concretado por Lila Almirón, Patricia Romero, Ana López y Gabriela Czernik de la Cátedra de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNNE.

 

Las variables sociodemográficas indagadas fueron: edad, sexo, trabajo, pareja, actividades recreativas, consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas. Se utilizó el “Inventario de depresión de Beck (BDI)” para evaluar la severidad de los síntomas depresivos. Según explica Lila Almirón, Especialista en Psiquiatría y autora del trabajo, este es el instrumento más usado para medir el estado de ánimo deprimido y cuenta con un extenso respaldo empírico respecto a su fiabilidad y validez con poblaciones de distintos países.

La escuela representa un buen indicador al respecto, producto de que allí pueden observarse conductas de riesgo que los jóvenes traen del hogar -explicó Almirón y agregó- que a la vez la escuela es también un buen ámbito de acción, y así se están generando importantes acciones al respecto.

Resultados

Según se desprende del relevamiento, la población estudiantil analizada presenta una elevada tasa de sintomatología depresiva (65,91%), alta si se la compara con una encuesta realizada en adolescentes escolarizados de nueve países del Caribe donde se evidenció que el 50% había tenido síntomas de depresión.

La sintomatología depresiva significa la presencia en la conducta de características que podrían llevar a la depresión. En tanto, el 29,55% de los alumnos encuestados son “sujetos deprimidos”, es decir ya se habla de enfermedad con nombre propio.

En el trabajo se analizó además la variable hábitos de uso de tóxicos, de acuerdo a la cual se determinó que el 52,17% de los alumnos utiliza algún tipo de sustancia. De ellos, un 41,30% usa solo cigarrillos de tabaco. Los otros utilizan combinaciones de tóxicos, mencionando el 2,17% cigarrillos de tabaco/pegamento; el 4,35% cigarrillos de tabaco/cigarrillos de marihuana; el 2,17% cigarrillos de tabaco/cigarrillos de marihuana/pasta base de cocaína (PBC); el 2,17% cigarrillos de tabaco/cigarrillos de marihuana /PBC /cocaína/ flunitrazepam.

Aunque en el estudio no se consideró la variable violencia, se explica que es importante señalar que la presencia de actos violentos se registra en general en el 20% de los consumidores de tóxicos según estudios realizados por otros autores.

En cuanto al consumo de bebidas alcohólicas, el 69,57% de los estudiantes encuestados consumió bebidas que contienen alcohol durante el mes previo a realizarse la encuesta. Cuando se analizó el consumo de bebidas alcohólicas diferenciando entre depresivos y no depresivos se observó una diferencia estadísticamente no significativa.

Entre los alumnos encuestados el 52,17% de los alumnos trabaja. De estos, 15 alumnos le dedican menos de 12 horas al trabajo por semana, 5 le dedican entre 13 y 24 horas por semana; y 4 entre 25 y 36 horas semanales. El 54,35% de los adolescentes encuestados afirmó tener relación de pareja. Dos de ellos con un hijo.

 

Todos los adolescentes de la muestra realizan entre 1 y 5 actividades recreativas. Mirar televisión, ir al “ciber”, visitar amigos y practicar deportes son las principales actividades mencionadas.

Conductas

La investigadora comentó que el consumo de sustancias tóxicas, cigarrillos o alcohol suele ser un reflejo de síntomas de depresión. Aclaró que en el trabajo no se estudiaron las causas o riesgos de depresión pero, no obstante, se ha observado en los estudiantes evaluados la influencia de la pérdida de vínculos colectivos y la marginalidad como dos importantes factores que influyen en la sintomatología depresiva.

 

Similares resultados se obtuvieron en otro trabajo realizado en una escuela de la periferia, casi rural, en la que a pesar de las diferencias en cuanto a la condición económica, más baja respecto a los alumnos de la escuela técnica, los indicadores de depresión resultaron parecidos.

Explicó Almirón que para muchos niños y adolescentes con trastornos emocionales y conductuales graves, las actividades cotidianas, como crear amistades y ser integrantes de la sociedad son retos extraordinarios. Los costos para estos individuos y sus familias son considerables cuando un niño o adolescente no logra llegar a la adultez gozando de buena salud mental.

Además, existen otros costos asociados con los trastornos en la salud mental, incluidos la falta de participación en sistemas educativos, la falta de rendimiento que lleva a la dependencia, la participación en actividades delictivas, el consumo de drogas legales y/o ilegales, la incapacidad de beneficiarse de actividades de rehabilitación, el suicidio y las afecciones médicas comórbidas.

“Consideramos que estos datos son preocupantes por la influencia sobre la salud mental de estos adolescentes que se han evaluado” señala en el trabajo Almirón, y agrega que por tal motivo se realizará una segunda encuesta luego de ejecutar actividades de intervención teniendo en cuenta la magnitud de la situación socioeconómica y familiar que se ha registrado.

Acciones

En un avance de esta investigación se pretende implementar prácticas preventivas focalizadas en ansiedad y depresión a través de la intervención psicosocial en salud mental en grupos de alumnos que concurren al ciclo polimodal de escuelas de la capital correntina y de la ciudad de Resistencia. Ello se hará siempre en conjunto con las autoridades, quienes se muestran interesados en tratar esta problemática.

En tales programas se intentará promover actitudes y comportamientos saludables a través de actividades de “psicoeducación” en conjunción con factores protectores individuales, familiares y ambientales que puedan ser adoptados por los adolescentes para toda la vida.

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28 de noviembre de 2007 - Posted by | DEPRESIÓN

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