Noticias en Salud Mental

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

Soledad molecular

Investigadores estadounidenses comprobaron que la soledad crónica está relacionada con alteraciones en la actividad de genes que controlan la inflamación, primera respuesta del sistema inmunitario. Un paso más en la explicación de por qué los factores sociales aumentan el riesgo de enfermedad cardíaca, infecciones virales y cáncer.

(NOTISAM – 7 /11/2007. Por Ricardo Gómez Vecchio) – Estar solo no es lo mismo que sentirse solo. Algunas personas se sienten bien estando solas, pero para muchas otras, el aislamiento social genera sentimientos negativos, los cuales, a su vez, ejercen efectos perniciosos sobre su salud. Varios estudios comprobaron que quienes sufren de soledad presentan una mortalidad más alta que quienes no la sufren. Ahora, además, investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) identificaron un patrón distinto de expresión genética en células inmunológicas de personas que experimentan de manera crónica altos niveles de soledad.

soledad.jpgEl hallazgo, publicado en el Journal of Genome Biology, sugieren que los sentimientos de aislamiento social están relacionados con alteraciones en la actividad de genes que controlan la inflamación, primera respuesta del sistema inmunitario. Este estudio proporciona una base para comprender por qué los factores sociales están relacionados con un riesgo mayor de enfermedad cardíaca, infecciones virales y cáncer.

Conociendo que las personas solitarias presentan una mortalidad mayor que las que no lo están, los investigadores tratan ahora de determinar si ese riesgo es un resultado de la reducción de recursos sociales, tales como la asistencia física o ecnoómica, o se debe al impacto biológico que produce el aislamiento social sobre el funcionamiento del cuerpo humano.

“Lo que muestra este estudio es que el impacto biológico del aislamiento social llega hasta algunos de nuestros procesos internos más básicos, la actividad de nuestros genes”, explica Steve Cole, profesor de la división de hematología y oncología en la Escuela de Medicina David Geffen, de la UCLA y miembro de un Centro de Psiconeuroinmunología.

Los investigadores encontraron que los cambios en la expresión genética de las células
inmunológicas estaban específicamente relacionados con la experiencia subjetiva de la distancia social. Las diferencias que observaron eran independientes de otros factores de riesgo, como el estado de salud, la edad, el peso, y el uso de medicamentos. Los cambios, incluso, eran independientes del tamaño objetivo de la red social de la persona.

Según Cole, la expresión genética de las células blancas parece estar remodelada en las personas que sufren de soledad crónica, y estos resultados proporcionarían por tanto un blanco molecular hacia dónde dirigir los esfuerzos para bloquear los efectos adversos del aislamiento social sobre la salud.

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23 de noviembre de 2007 - Posted by | SOLEDAD

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