Noticias en Salud Mental

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional

Arrepentirse no es todo

compras compulsivas Muchas personas experimentan una punzada de arrepentimiento o culpa mientras gozan de la sensación de placer de sus indulgencias preferidas, como derrochar dinero en un bolso caro o beberse otra copa. Adoptan la resolución de que esa será la última vez y que no volverán a caer en lo mismo. Sin embargo, pese a esas promesas bienintencionadas, a menudo terminan repitiendo las mismas elecciones o toman otras muy similares.

Un nuevo estudio efectuado por Suresh Ramanathan (Universidad de Chicago) y Patti Williams (Escuela de Negocios Wharton, Universidad de Pensilvania) examina el comportamiento impulsivo reiterado a pesar de la presencia del arrepentimiento. Es un campo de investigación importante debido al incremento en los excesos con el alcohol, con la comida, y con los gastos compulsivos en tarjetas de crédito.

Muchas investigaciones previas han examinado las consecuencias emocionales a corto plazo de las pérdidas temporales del autocontrol, en cambio, Ramanathan y Williams han estudiado los resultados afectivos a largo plazo del consumo indulgente. Examinaron las consecuencias emocionales inmediatas y ulteriores de dejarse llevar momentáneamente por el consumo indulgente, en consumidores prudentes e impulsivos.

Los investigadores comprobaron que ambos tipos de consumidores experimentan una mezcla significativa de emociones positivas y negativas después de una indulgencia al consumir alimentos. Sin embargo, los componentes de esa ambivalencia emocional no son los mismos en un grupo que en el otro.

“Aunque los consumidores impulsivos sienten emociones negativas, no experimentan mucho arrepentimiento o pesadumbre”, indican los autores.

Además, el curso de esas emociones a medida que transcurre el tiempo es diferente para cada uno de ambos grupos de consumidores. Los impulsivos continúan sintiendo efectos residuales de sus emociones positivas según pasa el tiempo, pero experimentan un agudo declive en las negativas. En los prudentes es al revés; continúan experimentando fuertes emociones negativas asociadas a la indulgencia, pero en cambio sus emociones positivas suelen ser significativamente menores.

Así, después de un cierto plazo, los consumidores impulsivos se quedan tan sólo con sus sensaciones positivas sobre la indulgencia, mientras que los consumidores prudentes conservan
sólo las negativas. Esto, a su vez, influye sobre la propensión a repetir un acto de indulgencia.
Debido a ese fenómeno, ceder a la tentación y cometer un segundo acto de autoindulgencia es mucho más probable entre los consumidores impulsivos que entre los prudentes.

 

Fuente: http://www.journals.uchicago.edu/

Anuncios

10 de octubre de 2007 - Posted by | COMPORTAMIENTO

Aún no hay comentarios.

Agradecemos tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: