Un posible nuevo enfoque para tratar la esquizofrenia
Por Ricardo Gómez Vecchio
Nuevas investigaciones han relacionado a la psicosis con un relación anormal entre dos señales químicas en el cerebro. Los descubrimientos, publicados en Biological Psychiatry, sugieren un nuevo enfoque para prevenir los síntomas psicóticos, que podría llevar a conseguir mejores drogas para tratar la esquizofrenia.
La esquizofrenia es uno de los problemas de salud mental severos más comunes. Quienes la sufren experimentan síntomas diversos, como alucinaciones y delirios; no pueden distinguir entre lo real y lo imaginario. Este trastorno tiende a comenzar en la adolescencia y usualmente persiste por el resto de la vida. La enfermedad causa además un cambio sostenido de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, en especial de lasfunciones ejecutivas, que dificulta mantener conductas motivadas y dirigidas a metas, y origina una significativa disfunción social.
Cerebro y esquizofrenia
Por Ricardo Gómez Vecchio
Un estudio de imágenes cerebrales descubrió que un sistema cerebral vinculado con los pensamientos sobre sí mismo funciona de modo diferente en los esquizofrénicos. El hallazgo podría explicar las alucinaciones, la paranoia y otros problemas de los afectados por esta enfermedad mental de difícil tratamiento.
La esquizofrenia desdibuja los límites entre la realidad externa y la realidad interna al sobreactivar un sistema cerebral que está involucrado en la autoreflexión y de este modo produce una exagerada concentración sobre sí mismo, según un estudio de imágenes cerebrales realizado en el MIT y la Universidad de Harvard.
La esquizofrenia es un trastorno mental mayor que altera la percepción, los pensamientos y el comportamiento. Esto se hace evidente porque los afectados sufren alucinaciones, tienen un lenguaje y un comportamiento desorganizado, se retraen socialmente y manifiestan una variada gama de déficits cognitivos. La enfermedad afecta tanto la memoria episódica como a la atención y esencialmente a la conciencia de realidad.



